salud publi 728x90

Mostrando entradas con la etiqueta alimentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentos. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de febrero de 2017

¿Fibromialgia es una enfermedad ? o es una incapacidad física?


Vivir el dia a dia es una lucha constante...

Reporte para hoy,  todas estas noches no han sido buenas, no tengo acomodo y todo es una angustia.
Ayer 20 de febrero fue al quiropráctico y les cuento que si me alivia mucho , salgo como nueva del consultorio. Me ha corregido la cervical y es un alivio. Me hizo el ajuste de las piernas y me siento mejor, no las tengo tan rígidas.

He decidido cambiar la dieta , comer todo alimento que me ayude a desinflamar mi cuerpo.
Entre los alimentos esta , aumentar las ensaladas de hoja verde , se conoce que contienen mas magnesio

Tomar la dosis correcta de magnesio, ayuda a relajar los músculos, una manera de saber que se esta tomando la dosis necesaria, es comenzar con poco e ir aumentando poco a poco hasta que nos de un pequeño malestar de  daño estomacal Cuando estemos con el malestar, quiere decir que debemos parar e ir hacia atrás quitando los gramos que nos dio el malestar.Esa es la dosis que de verdad necesitamos y que debemos continuar tomando.

Yo paso mi dia muy relajada , para mi la angustia es la hora de dormir que no encuentro acomodo, pero sin dolor alguno...

Seguir luchando y con mucho optimismo ...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

7 tips para interpretar las etiquetas de los alimentos

Si su intención es comenzar a comer sanamente, hay un aspecto que no puede pasar por alto: aprender a interpretar lo que dicen las etiquetas de los alimentos, un paso fundamental para un cambio radical en la dieta.

Puede que alguna vez en el supermercado se haya fijado en la etiqueta trasera de algún producto que le llamó la atención. Probablemente, las calorías y la grasa fueron los dos aspectos más sobresalientes y los que influyeron más para tomar la decisión final. Si bien son importantes, no son los únicos para saber si un alimento es beneficioso o perjudicial.
Es posible que los ítems varíen según el país de fabricación del producto, pero en general la información es la misma. Aquí una pequeña guía para que aprenda a interpretar lo que quieren decir las etiquetas:

1. Tamaño de la porción

Es la ración recomendada del producto. Un empaque suele tener varias raciones. Si consume más de una porción, también estará adquiriendo mayor cantidad de calorías y de nutrimentos en general.

2. Valor energético

Es la cantidad de calorías de una porción de alimento. Debe fijarse en cuántas porciones contiene el envase;por ejemplo, si el producto señala que tiene cuatro porciones y usted lo come todo, deberá multiplicar las calorías por cuatro.

3. Grasas

Varía según el tipo de alimentos y suele agruparse en grasas totales, saturadas y polinsaturadas. Rechace aquellos productos con alto porcentaje de grasas saturadas o trans, dañinos para el organismo.

4. La fibra total

Es la cantidad de fibra dietética por porción de alimento. Elegir alimentos altos en fibra ayuda a regular el sistema digestivo y mantener estables los niveles de colesterol y glucosa en sangre.

5. Azúcar

Son todos los carbohidratos simples que contiene una porción de alimento, tanto naturales como agregados. La recomendación es no exceder 125 gramos de azúcar al día.

6. Sodio

Se refiere a la sal común y al sodio presente en muchos tipos de conservantes. Un alimento puede contenerlo aun cuando no contenga sal. Un preparado es bajo en sodio si tiene menos de 140 miligramos por porción. Conviene no sobrepasar ese límite, para evitar problemas renales y retención de líquidos.

7. Vitaminas y minerales

Por lo general, están expresados en porcentaje, y significa qué cantidad de la recomendación diaria cubre una porción de alimento. Por ejemplo: Vitamina C 10%, quiere decir que una porción te aporta el 10% de lo que su organismo necesita al día.FC: LaPrensa

viernes, 19 de julio de 2013

Alimentos para mejorar la circulación sanguínea

Las frutas y verduras son esenciales para tratar la mala circulación de forma natural





Una adecuada circulación sanguínea es esencial para que el cuerpo funcione de manera óptima. El corazón bombea sangre oxigenada procedente de los pulmones y la impulsa a través de las arterias y los capilares hacia las células de todo el cuerpo, y si este proceso se ve obstruido las consecuencias son negativas para la salud.
Pies y manos frías, mareos, varices y pesadez e inflamación en las piernas son algunos de los síntomas que le indican que podría estar sufriendo de mala circulación.
Los problemas circulatorios aparecen cuando los vasos sanguíneos pierden elasticidad y se dificulta el recorrido de la sangre en el organismo. Con frecuencia los problemas circulatorios están estrechamente relacionados a hábitos no saludables como consumir una dieta pobre en nutrientes, alta en sodio y baja en fibra, y al escaso consumo de agua.
Existen alimentos que por su composición pueden ayudar a disminuir los síntomas de la mala circulación porque fluidifican la sangre y hacen más fácil su tránsito. Asimismo hay otros que mejoran la función de los vasos sanguíneos. Las frutas y verduras son tus aliados fundamentales para mejorar la circulación de la sangre. A continuación le sugerimos una lista de los alimentos que no pueden faltar en una dieta para mejorar la circulación sanguínea.

El ajo


La aorta es una de las principales arterias de nuestro cuerpo que se encarga de repartir la sangre que bombea el corazón. Estudios recientes han demostrado que el ajo ayuda a proteger la aorta, porque ralentiza su proceso normal de envejecimiento y la mantiene flexible. Asimismo, su consumo frecuente hace que la sangre sea menos espesa y menos propensa a formar coágulos.

El atún


Como la mayoría de los pescados azules, el atún tiene un alto contenido de ácidos grasos omega 3 que favorecen la buena circulación, contribuyen a regular la presión arterial, aumentan los niveles de colesterol bueno, reducen los triglicéridos y previenen el daño de las arterias.

Los frutos rojos


Las moras, las frambuesas y los arándanos tienen muchas sustancias antioxidantes. Estas sustancias evitan el deterioro de las paredes arteriales y venosas, y favorecen el buen estado de los vasos sanguíneos por su acción antiinflamatoria.

Los frutos secos


Contienen ácidos grasos poliinsaturados que reducen el colesterol malo y los triglicéridos sanguíneos, hacen más fluida la sangre y reducen el riesgo de que se formen coágulos.

Los cereales integrales


Previenen el estreñimiento y contribuyen a eliminar toxinas para que la sangre circule con facilidad.F: LaOpinion

lunes, 22 de abril de 2013

Comer mucho dulce es rico ,pero es dañino para la salud


Comer otra porción de torta o un chocolate más es muy tentador, aunque sepamos que sería más saludable no hacerlo. ¿Pero qué impulsa este antojo por el dulce?


Muchos científicos sugieren que deseamos el azúcar instintivamente porque juega un rol vital en nuestra supervivencia. El sentido del gusto ha evolucionado para codiciar las moléculas esencialespara la vida como la sal, la grasa y el azúcar.
Cuando comemos, la glucosa, un azúcar simple, es absorbida desde los intestinos hacia el flujo sanguíneo y distribuida a todas las células del cuerpo.
La glucosa es particularmente importante para el cerebro ya que es el único combustible paralas 100 mil millones de células nerviosas llamadas neuronas, que necesitan un abastecimiento constante del flujo sanguíneo porque no tienen la capacidad de almacenar glucosa ellas mismas.
Como saben los diabéticos, alguien con bajo nivel de azúcar en la sangre puede caer rápidamente en coma.
Curiosamente, los científicos descubrieron que incluso el mero sabor del azúcar puede estimular al cerebro.
Algunos experimentos han demostrado que los participantes que se enjuagaban la boca con agua azucarada realizaban mejor tareas mentales que cuando hacían gárgaras con agua endulzada con edulcorante artificial.
Relación de amor-odio
Nuestra difícil relación con el azúcar comienza muy pronto: nacemos golosos.


Un estudio reciente de la Universidad de Washington, Estados Unidos, encontró que los recién nacidos tienen una marcada preferencia por los sabores dulces en contraste con otros sabores, y que los niños disfrutan de la comida azucarada mucho más que los adultos.
Muchos científicos creen que la preferencia de los más pequeños por las cosas dulces es un vestigio evolutivo: en tiempos pasados, los jóvenes que preferían alimentos ricos en calorías tenían probablemente más posibilidades de sobrevivir cuando escaseaban los alimentos.
El problema hoy en día es que el azúcar refinada está fácilmente al alcance de todos, y esto puede ser una de las razones por las que la obesidad infantil ha aumentado.
Los profesionales de la salud recomiendan a los padres que eviten dar a los bebés cosas dulces para comer o beber para intentar que no desarrollen esta preferencia a muy temprana edad.
¿Por qué algunas personas se dan atracones de azúcar?
Comer demasiada azúcar puede llevar a tener hábitos de alimentación poco saludables. Sin embargo, el azúcar puede levantar el estado de ánimo porque hace que el cuerpo segregue serotonina, la "hormona de la felicidad", en el flujo sanguíneo.

El impulso anímico instantáneo que produce el azúcar es una de las razones por las que nos volcamos a las cosas dulces cuando queremos celebrar o cuando ansiamos un premio o un consuelo.
Pero este agradable subidón desencadena un aumento de insulina, que sirve como reguladora en los esfuerzos del cuerpo por mantener la glucosa en la sangre a un nivel normal.
Esto puede tener el efector colateral de provocar una hipoglucemia reactiva que hace que muchos deseen aún más azúcar, lo que puede conducir a un ciclo de atracones.
No sabemos cuánto es suficiente
A esto se añade que nuestro cuerpo no es capaz de decir si hemos consumido la cantidad suficiente de ciertos tipos de azúcares. Los investigadores hallaron que los alimentos y bebidas endulzados con fructosa, otro azúcar simple, no provocan la misma sensación de saciedad que otras comidas con las calorías similares.
Un estudio de la Universidad de Yale encontró que mientras la glucosa reprime la parte del cerebro que nos da ganas de comer, la fructosa no lo hace. Por eso aumenta el riesgo de comer de más.
Muchas comidas procesadas se endulzan excesivamente con sacarosa, que contiene 50% de fructosa. De hecho, es sorprendente la cantidad de azúcar escondida en alimentos comunes.
Así que la próxima vez que tu mano se extienda hacia el paquete de galletas, al menos ya sabrás por qué.
¿Entonces cuánto es demasiado?
Nuestro cuerpo no puede distinguir entre el azúcar natural de la fruta, la miel o la leche o el azúcar procesada a partir de caña de azúcar o de remolacha.
Todas las azúcares son descompuestas en glucosa y fructosa por el organismo y se procesan en el hígado. Se convierten en glucógeno o grasa para almacenar, o se mantienen como glucosa en la sangre para ser utilizada en las células del cuerpo. Por lo tanto, es la cantidad que se consume la que hace la diferencia.
De acuerdo con el National Health Service (NHS), el servicio público de salud británico, las azúcares añadidas no deberían aportar más de 10% de la energía que obtenemos de alimentos y bebidas cada día, sin importar si proviene de jugo de frutas, miel, mermelada, gaseosas azucaradas o comida procesada.
Esto se traduce en unos 70g por día para hombres y 50g para mujeres, aunque depende mucho de la talla, edad y estado físico. 50g equivalen a 13 cucharaditas de azúcar al día, o dos latas de gaseosas u ocho galletas de chocolate.
Al hacer la compra, merece la pena recordar que un producto es alto en azúcar si contiene más de 15g en 100g y es bajo en azúcar si tiene menos de 5g en 100g.



-->

Funte
Terra

miércoles, 3 de abril de 2013

Instituto de Obesidad recomienda la Dieta de los Colores, basada en los pigmentos del alimento y sus efectos saludables Leer más: Instituto de Obesidad recomienda la Dieta de los Colores, basada en los pigmentos del alimento y sus efectos saludables


El Instituto de Obesidad (IOB) apuesta por la 'Dieta de los Colores', la cual está basada en que los pigmentos encargados de dar color a cada alimento tienen un efecto benéfico y específico para la salud.


Este régimen "ha tenido mucho éxito, especialmente en Estados Unidos", donde en lugares como el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) se elaboran los menús en función de los colores. Éstos no sólo contribuyen al aspecto externo de la comida, "sino que resultan la clave para una dieta sana", explican.

En este sentido, explican que, al consumir diariamente frutas, hortalizas y verduras frescas de diversos colores, "se garantiza la ingesta de alimentos de bajo aporte calórico y alta cantidad de micronutrientes", como las vitaminas, minerales, fibras y fitoquímicos. Además, se reduce "considerablemente" el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, entre otras, sostienen.
CENTRADA EN CINCO COLORES


Esta dieta aconseja comer alimentos de cinco colores al día, lo que "garantiza bienestar y protección al organismo", señalan los expertos. En concreto, los víveres de color azul o morado "se caracterizan por contener altas dosis de antioxidantes encargados de proteger a las células del organismo de los ataques causados por los radicales libres", indican.

Por ello, contribuyen al buen funcionamiento del sistema circulatorio, "así como a prevenir diferentes tipos de cáncer", afirman al tiempo que destacan entre ellos "las berenjenas, las moras, las uvas negras, los arándanos y las ciruelas". Por su parte, los de color rojo contienen altas dosis de betacarotenos, "necesarios para mantener la salud de la piel", indican.


Además, el alto poder depurativo de alimentos como las fresas, las cerezas, los tomates, las manzanas rojas o la sandía "permiten eliminar toxinas del organismo", señalan. Acudiendo a la comida de color verde, entre la que se encuentran la lechuga o la col, los especialistas observan que ésta "ayuda a prevenir el colesterol, mejorando la circulación y evitando enfermedades cardiovasculares, y facilitando altas dosis de fibra".

Por último, el IOB expone la importancia de los alimentos blancos y amarillos, ya que ayudan a aumentar las defensas del organismo y mejorar la resistencia frente a los agentes externos, unos; y consiguen mantener los huesos y los dientes fuertes, además de proporcionar una piel totalmente saludable y una buena visión, otros. De ellos, se destaca a los nabos y las zanahorias, respectivamente.

Fuente



Google+